
En la última edición de OBTENER hablé de la importancia de lo que yo llamo mi uniforme—una idea básica de lo que voy a llevar cada temporada, de este modo puedo evitar el trabajo de pensarlo cada día. Personalmente, me gusta lo clásico para la vida cotidiana y para salir por la noche. No importa que haya quedado con amigos para cenar, o para ir a una fiesta o a algún evento más grande, el clásico de los clásicos, el vestidito negro, nunca me ha fallado. He encontrado varios modelos con diferentes precios y cada uno de ellos tiene gran versatilidad. Puede ser de Zara, o puede ser de Balenciaga, pero un vestido negro, con un corte favorecedor, me ha salvado de muchas crisis de moda.
Vestido #1: Vestido Shift
Estilo 1:
Un vestido shift con lazo de satén por delante, con botas grises con hebilla (He hecho un dobladillo de aproximadamente 3 pulgadas al vestido) recuerda hacerlo a tu gusto.

Estilo 2:
Complementar el vestido con un cinturón grueso y un par de botas tartanas para conseguir un estilo más de diario.

Vestido #2: El clásico vestido hasta las rodillas
Estilo 1:
Llevar el vestido sólo con pendientes, varias pulseras y zapatos negros con hebillas.

Estilo 2:
Complementar el vestido con un jersey gris y un pequeño cinturón clásico, con o sin hebilla, con zapatos negros.

Vestido #3: Un vestido jersey
Estilo 1:
Llevar el vestido solo, con mallas rosas y botines negros.

Vestido #4: La minifalda
Estilo 1:
Llevar el vestido solo, con medias y botas que lleguen a los tobillos. (Este es el vestido para guardar y dárselo a tu hija porque nunca pasará de moda).
